reclusive paranoia

 

CIUDAD MX, 1982. De alguna manera sobrevivo a las tarántulas noches, despierto malherido a la taza de café y a la regadera fría. No se manejar. Me asusta aprender. Subo a los camiones con afán de asfalto y prendo cigarros con ansia nicotina. Mi voz en la contestadora suena oxidada y hospital. El futuro no me está esperando.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s